Espacio Cultural logo_solo (3K)
Un lugar histórico con vocación de presente

Boletín Informativo Nº 24 · Junio, 2009

Paseo a Isla de Flores

Antes de zarpar


El sábado 13 de Junio pasado visitamos la Isla de Flores en el ROU12 Paysandú de la Armada Nacional. El día espectacular de otoño nos permitió realizar una hermosísima y disfrutable travesía. La isla de Flores pasa muchas veces inadvertida para los montevideanos a pesar de su cercanía geográfica.


Nos informamos previamente en una charla que ofreció en nuestro espacio cultural el biólogo Mario Batallés de la Dirección Nacional de Medio ambiente.


La travesia

La navegación por el Plata no era fácil en los siglos XVI, XVII y XVIII debido a los imperfectos conocimientos geográficos e hidrográficos en naves menguadas en características de navegabilidad y maniobra, falta de balizamiento y poca eficacia en los posibles auxilios. En realidad, la recalada en Montevideo preocupaba más que la travesía oceánica a aquellos intrépidos navegantes, justificando los nombres populares de "Traga barcos" dado al Banco Inglés o "infierno de los marinos" al Plata y los clamores del comercio y la navegación en general porque se dotase de alguna seguridad a la tan temida ruta marítima.

Tenemos faro pero perdimos territorio

Debió pasar el largo período de dominio hispánico para que los reclamos frecuentes de marinos y comerciantes en pro de la instalación de un faro en la Isla de Flores encontrara eco durante la dominación portuguesa. EL costo del faro debía ser atendido con las rentas Aduana de Montevideo y Colonia. Y como estas no alcanzaban, el 30 de enero de 1819 se firmaba el primer documento del Tratado de la Farola por el que se cedían 4.000 leguas del territorio a cambio del Faro en la Isla de Flores. En síntesis, por un faro se ceden los territorios de las Misiones orientales y otro sector de Río Grande.

Faro y Máquina de Mariel

Todos pasamos en cierta forma
por la Isla de Flores

En la Isla de Flores estaba destinada una "Estación Sanitaria" como Lazareto Marítimo que disponía de un Departamento de Desinfección. El mismo fue construido en el año 1888, para cumplir los tratamientos sanitarios que fueran establecidos en la Convención de Río de Janeiro de 1887, con la navegación que arribaba a los puertos de la República. El Hotel para Inmigrantes, en realidad era un lazareto para cumplir cuarentenas obligatorias que fue utilizado también como cárcel para revolucionarios políticos y presos especiales.



Este desinfectorio estaba ubicado a poca distancia del muelle de desembarco de la Isla. Se podía aseverar que tenía todas las condiciones propias de un desinfectorio moderno para la época. Tenía además una amplia cámara química, para la desinfección de ropas, objetos de uso y equipajes. Los equipajes de los pasajeros llegaban directamente al Desinfectorio por medio de una vía férrea que partía del muelle hasta la entrada del Salón de Desinfección. Una vez culminadas las desinfecciones eran trasladados a un depósito y luego retirados por los pasajeros.



Su estado actual

A pesar de haberse constituido actualmente una Comisión Nacional para la preservación de la Isla que fue declarada Parque Nacional, se advierten sin embargo los restos poco conservados de las edificaciones que son permanentemente agredidos por el mar y los vientos del sur.




Nuevas visitas

Muchas personas han quedado en lista de espera para un próximo paseo.

Estamos realizando los trámites con la Armada Nacional y con DINAMA para poder visitar nuevamente este hermoso trozo de nuestro país.





Prof. Adriana Careaga · Directora
adricareaga@gmail.com
¡Hasta nuestro próximo Boletín








Bartolomé Mitre 1464 · Tel: 915 9343 · CP 11000 Montevideo, Uruguay
www.alpiedelamuralla.com